Hace poco os comentaba un regalo muy especial que se fue para Asturias. Pero también es un regalo frágil puesto que se queda cerrado en forma de caja y el material exterior es de cartulina. Cómo lo enviaba via avión en maleta de esas pequeñitas que te dejan llevar en cabina, decidí que lo mejor era meterlo en una caja. Y allí que me puse manos a la obra a personalizar una caja de zapatos de mi peque, la del material más duro que tenía.

No es complicado si se te dan bien las manualidades, si no, tendrás que hacerlo más despacito y con mucho mimo. Si tu economía te lo permite, hay unas cajas preciosas en los chinos!!!, pero más personal es esto, no?

Coloca la caja sobre el papel que quieras utilizar para forrar la caja. Para las medidas, trata de envolverlo como si fuera un regalo y piensa que los laterales tendrán que forrar también las caras interiores de los laterales. Para que las esquinas queden perfectas, no las recortes, dóblalas hacia el interior.

Para el interior de la caja, mide el fondo y coloca una foto que te guste, de una revista o un simple papel decorativo. Los laterales interiores quedarán forrados con el papel exterior. Si no tienes suficiente o le quieres dar otro toque, puedes recortar un rectángulo de cartulina de la medida de la suma de los lados. La tapa se puede decorar en el interior de la misma manera.

Puedes usar el mismo papel para la parte inferior que para la tapadera, pero puedes crear bonitos contrastes si usas dos diferentes y que se complementen. Ya que lo personalizas, utiliza muchos detalles. Piensa en los colores que les gustan, decora partes con su nombre…

Al final, cuando estaba terminada, decidí forrarla con plástico auto adhesivo de forrar libros, para que la decoración durara en el tiempo.

Algunas cositas a tener en cuenta:

Si forras la caja, el interior, la tapadera y el interior, luego le costará mucho más cerrarse, por eso recomiendo utilizar el forro auto adhesivo para asegurar que por muchas veces que se abra, quedará perfecta.