Alejandro, tengo que contartelo, hace tiempo que no sentía nada contigo, que lo que decías, no llenaba mi vida y le encontré a él. David siempre me ha emocionado con sus palabras y siempre ha estado para mi. Sabes de sobra que tu emocionabas a muchas, muchísimas. David es más de andar por casa. El simple hecho de que sea más andaluz que tu, ya me gusta más.

Que conste que pasamos muchos buenos ratos juntos, fuiste el primero, el primero al que me enganché, el primero del que me dolieron los falsos testimonios. Pero luego te perdí, “no es lo mismo” fue lo último que me dijiste. Y David me dijo “precisamente ahora”… te haces dueña de mi mente.

¿Desde cuando te estaré esperando? Tengo que confersarte que conseguiste acercarme a tu paraíso. Y entonces le fui infiel a él. Lo siento David, tuve que pecar.

Cierto es que os quiero a los dos, a mi manera pero os quiero. Pero Alejandro, no me compares.

David llenas mi melancolía y ayudas a que mi nostalgia se embellezca. Te quiero por lo que significas en mi juventud, en un amor que se multiplicó por dos. Te quiero por lo que significaste en mi embarazo. Por que mi hija siempre que te escucha dice: Ai e maía!!!! Y porque siempre consigues lo mejor y lo peor de mi. Siempre serás David y me he prometido no volver a pecar.  Me he prometido ahorrar para no pecar, pero por favor, saca un disco pronto porque me muero de ganas de volver a sentirte!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!