Hoy se casa mi amiga Sonia (una de mis dos manos en mi trabajo, la otra es Raquel). Y se casa así, de repente, sin invitaciones, sin celebración multitudinaria, con un vestido que ella sola fue y se compró, sus zapatos geniales, una flor en el pelo, un ramo que ha visto por foto y que le han encargado en su pueblo, una liga que le regalamos Raquel y yo, una despedida maravillosa que le hicieron sus amigas sin mucho tiempo de preparación y que salió genial, con los amigos y familia justos y necesarios. Va a ser la boda del año y yo estoy deseando ver sus fotos.

La pareja se marcha a Inglaterra dos años, y han preferido casarse antes. Cómo le avisaron hace unos meses de que se iban, y querían casarse antes de irse, han hecho una boda repentina, pero preciosa, estoy segura.

Lo mejor es que va a tener dos bodas. Digo lo mejor porque a mi me encantaría volver a casarme, pero sin el mega-evento, tal y como lo ha hecho ella ahora. El año que viene, por estas fechas, tendrá el vestido de novia que ella quiere, sus invitaciones (espero que se las haga Lanoa), fotos, video, y todo lo que conlleva las bodas como todos las conocemos.

Prometo enseñaros su vestido, zapatos y complementos en cuanto tenga las fotos.

Aquí tenéis el ramo de la novia, rosas blancas y orquideas en una base verde, más bonito, ¡imposible!

¡Enhorabuena Sonia!