Érase una vez un pueblo de la vega granadina llamado Churriana de la Vega. En él habitaban personas de muchísimos lugares del mundo. Con el tiempo se ha convertido en un pueblo muy cosmopolita.

Tenemos chinos de los grandes, megastores con objetos de calidad (esto os lo digo enserio, no es coña) Y los chinos en este pueblo no sólo tienen tiendas donde venden casi de todo, si no hay unos que tienen un bar. Y los atiende una china la mar de salada (esto también va en serio) El bar se llama La Plaza y está en la plaza del maestro Agustín (dudo que estéis aquí de vacaciones, nosotros no tenemos mar ni montaña ni recursos turísticos, a no ser que te vayas a la piscina, pero yo os lo cuento por si nos hacéis una visita)

Pero vayamos al grano. Este pueblo es el pueblo de las rotondas y hoy os quiero presentar la última adquisición. Os pongo la foto y vosotros mismos juzgáis, de todas las que hay en el pueblo, es la que más me gusta, os iré presentando a las demás rotondas con el tiempo.

Fijaros en el detalle del Buho