Todos conocéis la historia del nombre de mi blog (y si no la conocéis, ya sabéis cual el cuento que mi hija pide al irse a dormir… el uno más son los “tes seditos pofavos”). Y es que mi hija, desde pequeña ha tenido un cuento en la mano, ya fuera de imágenes, con palabras, de números, etc… Con lo buena que es imitando, no es la primera vez que estando su padre y yo en el sofá, nos la encontramos en el sillón pasando páginas a su libro. Ahora le ha dado por abrir el mio, ir señalando con el dedo las líneas e inventándose la historia.

Pero todo esto no es efectivo si las mamás y papás no estamos atentos y leemos con ellos.

– Haz todas las voces de los personajes, que no te de vergüenza, estáis solos.

– Aprovecha un ratito cada día.

– Utiliza el cuento como aprendizaje. Hoy os traigo “A dormir”, de Liebster Slegers, un ilustrador muy especial, de la editorial EDELVIVES. Nosotros lo utilizamos en su momento como cuento después de cenar (cuando no se ponía su padre a mi niña en sus piernas y hacía el puzzle de Blancanieves que ella hace ahora en 3 segundos). Con el tiempo ella iba diciendo pijama, bibi, “a omi” y se quedaba sola en su cuna haciendo ruiditos hasta que se dormía. No fue fácil al principio porque había sido niña de brazos y cariños para dormir.

Liesbet Slegers, con EDELVIVES, nos trae este libro con imágenes relacionadas con la hora de dormir.

– Usa el mismo cuento cada día. Se lo acaban sabiendo y lo “leen” contigo. Luego podrás pasar al siguiente, ellos mismos darán muestras de que se han cansado de ese y quieren otro.

– Crea un espacio para sus libros, que esté a su alcance. Explícale que mamá y papá tienen su sitio para los libros y él o ella también. Con mi niña esto fue genial, hice sitio y aproveché para reorganizar sus “trastos” y ahora tenemos más sitio para nosotros y nuestras cosas.

Crea su propio espacio de libros, cuentos o libretas.

– Da ejemplo. Sabes que nos imitan, pues lee un poco cada día y ellos harán lo mismo.

– Utiliza diferentes temas. La imaginación y la fantasía son la base de la creatividad. No tengas sólo a mano cuentos para educar si no también para pensar.

– Siempre te regalarán libros y si no lo hacen, hazlo saber. Si aún así no tienes, o no encuentras lo que quieres, crea los tuyos propios, con vuestros dibujos y vuestras frases.

¿Por dónde vas a empezar?