Estás un poquito de bajón. Escribes tu tweet, lo que tienes en la cabeza, que lo dices en voz alta y sólo te oye marido que el pobre está “jartico” de escucharte. Pero ahí están mis #amigastwitteras que raudas y veloces, contestan, animan, agradan, suben la moral, marcan favoritos y tantas otras cosas!!!

Ellas que ni tan siquiera saben lo que te pasa, dedican unos segundos a contestarte algo agradable, que te hace sonreir y que consigue que ese parón que habías tenido, comience a deshacerse.

Y que conste, que en ese lugar del mundo 2.0, donde nos tomamos nuestros cafés y nuestras copas, compartimos ilusiones y desilusiones, imágenes, videos y enlaces a nuestros queridos blogs, también tengo amigos twitteros, pero son menos.

Y que conste también que de los trescientos followers que tengo, no he “desvirtualizado” a más de 10.

Y, a pesar de que es un tema muy trillao, porque se han hecho verdaderos grupos de #amigastwitteras o #casifamilia hoy les dedico la entrada de mi blog y esta pequeña inspiración que me he encontrado buceando por Pinterest.

Amigas