Sumida en esta obsesión por (hacer bien) mi trabajo que me lleva en volandas y que apenas me deja respirar, y por lo tanto vivir, y con ayuda de los que me rodean, estoy buscando la manera de canalizar mi energía. A veces me invade un hormigueo por los brazos que llega al corazón y lo aprisiona.

He retomado el yoga. Tardas en notar sus beneficios, pero se que lo conseguiré, porque en otras ocasiones lo he hecho. De momento 10 minutitos antes de llevar a la niña al cole.

Y como por varios lados me han hablado de la meditación, me he puesto manos a la obra. Leí tres cosas que cambian en el cerebro cuando meditamos en Muy Interesante. Para empezar a meditar he encontrado esta web, muy útil, con un video muy cortito. Hay muchas técnicas para meditar, pero creo que las meditaciones guiadas me pueden servir mucho ahora, porque por mi misma, sola no soy capaz de concentrarme en mi respiración, me invaden mil pensamientos.  En youtube tenemos muchos ejemplos de estos tipos de meditaciones, es cuestión de encontrar las que mejor se adapten a lo que necesitamos.

Daremos tiempo al tiempo y os iré contando.