Otro de esos términos que cualquier madre IN, conoce. Porque se me pasó ponerlo en la entrada de las Madres IN-perfectas. Una madre IN se conoce de pe a pa todos los términos de la maternidad, empezando por el colecho.

Yo seguía llamándolo “que duerma en nuestra cama”, pero como se queda más cortico y más trendy diciendo “colecho”, pues vamos a ello.

Ocho posturas del colecho, by Bebés y más

 

Todo empezó por la falta de sueño. Si, eso señores y señoras, es mortal y sólo lo sabe el / la que lo ha sufrido en sus carnes. A mi me sentó como una patada allí mismo durante los tres primeros meses. Y como al final optaba por darle el pecho en la cama… pues allí que se quedaba mi niña, más feliz que una perdiz, entre las almohadas de papá y mamá. Yo ya tenía la técnica para subirla y bajarla según hiciera falta. Además, si no se dormía, le dabamos en el culete unos toquecitos a ritmo continuo y pausado… y todos a roncar. Os estoy hablando entre los dos y los tres meses.

Cuando notamos que conciliaba el sueño más facilmente, comencé a dejarla más en su minicuna. Eso si, con la misma mantita que la había tenido en nuestra cama, y le ponía un cojín a modo de mamá. Mano de santo. Durante ese  tercer mes, conseguimos que no volviera a dormir en la cama, por que no era lo que nosotros queríamos. El colecho no nos hacía mucha gracia, aunque reconocemos que nos vino muy bien.

Con cuatro meses mi niña dormía en su cuna… Y EN SU CUARTO!!! Si, mamá se levantaba a las seis para darle el pecho, y alguna noche pasábamos más rato del debido en nuestro PÖANG , que para tal efecto pusimos en su dormitorio.

He de decir que no fue todo camino de rosas después de eso, que ella no sabía dormirse sola, que aprendió a dormir si se desvelaba, eso si, pero lo de dormirse solita para empezar la noche es harina de otro cantar (y de otro post)